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miércoles, 1 de julio de 2009

¿Qué es la Anarquía?


¿Qué es la Anarquía?

El anarquismo es un nombre dado a la doctrina y movimiento radical que promueve la anarquía o acracia, es decir la autonomía de cada persona. Es contrario a las relaciones humanas de dominación o autoridad involuntaria (ej. el Estado) y promueve el autogobierno de individuos y asociaciones. La palabra "anarquía" deriva del griego anarco, prefijo an (no) y sustantivo arco (amo).

La anarquía no es desorden

Anarquía no significa desorden!!!! Etimológicamente, significa "sin gobierno", y cuando nos referimos a ella entendemos que no es necesario (y no sólo eso, sino que es perjudicial) un gobierno, un estado o una autoridad para imponernos un orden. Todo gobierno o estado predica que es él necesario, pues, sin él, todo sería desorden, imperaría la ley del más fuerte, etc... Nada más lejos de lo que pretendemos. Se dice que "la anarquía es la máxima expresión de orden",
de un orden solidario y justo para todos. No un orden injusto, donde unos pocos disfrutan de los frutos del trabajo de muchos, donde muchos mueren de hambre mientras otros tiran la comida. Ese es el orden que los Estados defienden, mantener su poder sometiendo y reprimiendo a cualquiera que no esté de acuerdo.
Por 'anarquía' entendemos la organización de la sociedad donde NADIE sea depositario del poder, y por tanto nadie oprima a nadie por ser la autoridad representante de ese poder; una sociedad donde la libertad y la igualdad de todo el mundo sean respetadas por todo el mundo, donde la solidaridad y la cooperación entre las personas nos lleven a unas relaciones más sinceras, donde cada uno pueda expresarse libremente, donde podamos llevar una vida digna sin que sea a costa de otros. La autoridad de los estados se ejerce, primero para mantener el orden social que les favorece a ellos y no a la gente, al pueblo, y segundo, para reprimir cualquier tipo de pensamiento contrario a sus intereses.
Llegado a este punto, quizá te estes preguntando de qué estoy hablando, si es así te recomiendo que leas un poco a Chomsky, que dejes de creer todo lo que sale en TV y que empieces a conocer lo que no sale.

La anarquía no es la Ley del Más Fuerte.

¿No es eso lo que tenemos ahora, la ley del más rico? Porque riqueza es igual a poder y poder es fuerza. La anarquía no es que cada uno haga lo que le de la gana sin importar que perjudique a alguien o a costa de cualquier cosa. Anarquía es Solidaridad, es apoyo mutuo, de este modo se puede luchar contra las injusticias más eficazmente que cualquier policía, ejército...

La anarquía no es Libre Albedrío.

Por desgracia, esto es lo que entiende la mayoría de la gente por anarquía. Esa es la idea manipulada que se ha difundido de ella. No por hacer lo que quieras eres más libre, citando a Bakunin:
Ser libre para el hombre significa ser reconocido y considerado y tratado como tal por otro hombre, por todos los hombres que lo rodean. La libertad no es, pues, un hecho de aislamiento, sino de reflexión mutua; no de exclusión, sino, al contrario, de alianza, pues la libertad de todo individuo no es otra cosa que el reflejo de su humanidad o de su derecho humano en la conciencia de todos los hombres libres, sus hermanos, sus iguales.

No soy verdaderamente libre más que cuando todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres. La libertad de otro, lejos de ser un límite o la negación de mi libertad, es al contrario su condición necesaria y su confirmación. No me hago libre verdaderamente más que por la libertad de los otros, de suerte que cuanto más numerosos son los hombres libres que me rodean y más vasta es su libertad, más extensa, más profunda y más amplia se vuelve mi libertad. Es, al contrario, la esclavitud de los hombres la que pone una barrera a mi libertad, o lo que es lo mismo, su animalidad es una negación de mi humanidad, porque - una vez más - no puedo decirme verdaderamente libre más que cuando mi libertad, o, lo que quiere decir lo mismo, cuando mi dignidad de hombre, mi derecho humano, que consisten en no obedecer a ningún otro hombre y en no determinar mis actos más que conforme a mis convicciones propias, reflejados por la conciencia igualmente libre de todos, vuelven a mí confirmados por el asentimiento de todo el mundo.

Típicos argumentos contra el anarquismo: (y algunas ideas al respecto)

-A menudo nos preguntan cómo una sociedad anarquista trataría a los asesinos. ¿Quién los pararía sin policía? La mayor parte de los asesinatos son crímenes pasionales y por tanto ni la policía ni nadie los puede prevenir. Esperamos, sin embargo, que en una sociedad más cuerda y menos frustrante no habrá tanta criminalidad.
-Nuestros gobernantes dicen protegernos a los unos de los otros. En realidad sólo quieren protegerse a sí mismos y a su propiedad. Si nosotros, como miembros de una comunidad local, fuéramos dueños de todos los recursos y los colectivizáramos, sería absurdo robar. Un importante motivo delictivo desaparecería.
Estas comunidades necesitarían organizar algún medio con que tratar a aquellos individuos que perjudicaran a los demás. En lugar de varios miles de policías profesionales, todos nos protegeríamos mutuamente. Las cárceles son un fracaso a la hora de mejorar o reformar a los presos. Los vecinos de una comunidad, conociendo mejor las circunstancias personales de cada cual, aportarían soluciones mejores y más adecuadas tanto para la víctima como para el acusado
-Otra de las preguntas con las que se ha tenido enfrentar el anarquismo durante años es -"¿Pero quién haría todo el trabajo sucio?” Imaginamos que toda comunidad diseñaría un sistema rotativo. ¿Qué tiene de imposible?
-Otra pregunta: ¿y qué pasaría con aquél que se negara a trabajar? Se puede aplicar presión social, por ejemplo, condenar al individuo en cuestión al ostracismo. En casos drásticos la comunidad podría verse obligada a expulsar a alguien.
Sin embargo, la gente necesita trabajar. La gente tiene una verdadera necesidad creativa. Nos podemos fijar por ejemplo en la cantidad de gente que pasa horas arreglando su coche, o su moto, o cuidando su jardín, haciendo prendas de vestir, creando música. Todas están actividades creativas pueden ser muy entretenidas. A menudos se las considera aficiones más que trabajo, pero es que se nos ha enseñado a considerar el trabajo un tormento que no hay más remedio que aguantar.
En esta sociedad el trabajo es efectivamente un tormento, y naturalmente lo odiamos. Eso no quiere decir que seamos vagos por naturaleza sino que no nos gusta que nos traten como si fuéramos máquinas, obligados a hacer un trabajo en su mayor parte desprovisto de significado, para beneficio de otro. El trabajo no tiene porqué ser así, y si estuviera controlado por la gente que lo desempeña, desde luego no lo sería.
-Otro punto importante es señalar que el desempleo es sólo un problema creado por el capitalismo. En un mundo más razonable no habría paro. Todo el mundo tendría menos horas de trabajo porque sólo se producirían los artículos necesarios. Si nos deshiciéramos de la parásita clase dirigente, nos liberaríamos de gran parte de la presión económica que nos obliga a trabajar.

El anarquismo en acción:
Dentro del anarquismo hay muchas ideas diferentes pero todas ellas están relacionadas. Hay sistemas completos de teoría política anarquista denominados federalismo, mutualismo, individualismo, sindicalismo, comunismo libertario, feminismo anarquista, situacionismo, etc.
Los debates entre las distintas ramas del anarquismo se han sucedido durante mucho tiempo y son demasiado complejos para exponerlos en un trabajo no muy extenso.
Sin embargo, si pensamos en términos de lo que el anarquismo dice que hay de hacerse ahora, resulta que hay muchos puntos en común entre todas las ramas. Cada corriente enfatiza la importancia de la acción en un área determinada de la vida.
Pensar de forma independiente es la única manera de ser libre.

La Confederación Nacional del Trabajo (CNT):


Organización anarcosindicalista española, fundada en Barcelona, en 1910. Esta formación nació con el objetivo de constituir una fuerza relevante opositora al sindicato mayoritario, la Unión General de Trabajadores (UGT). En 1923, tras la implantación de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, la CNT entró en la clandestinidad, desestructurada y dividida internamente a causa de la presión ejercida por el ala radical de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Su actividad en este periodo estuvo marcada por la participación en varias confabulaciones dirigidas a terminar con el régimen.

Con la llegada de la II República, el número de afiliados a la Confederación se incrementó espectacularmente, llegando a contabilizarse hasta 1.200.000 militantes. En 1931 tuvo lugar el Congreso Extraordinario de Madrid, en el que se organizaron las Federaciones nacionales de industria, se planteó la puesta en práctica de una reforma agraria que expropiara los latifundios y concediera su usufructo a los campesinos, y se debatió la aceptación o no de las Cortes republicanas

Como consecuencia de las duras represalias que el gobierno de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) puso en práctica contra los obreros sublevados, se formó la coalición del Frente Popular y la CNT no aconsejó, en esta ocasión, la abstención de sus afiliados, favoreciendo con ello en 1936 el triunfo electoral de la izquierda.

Al comenzar la Guerra Civil en 1936, la CNT, en contra de sus ideas apolíticas y antiestatistas, participó en el gobierno republicano y en el de la Generalitat (órgano de gobierno autónomo de Cataluña). Los milicianos cenetistas consiguieron hacer frente a los sublevados en Cataluña y en Aragón. En las zonas que controlaron, pusieron en marcha la revolución social y realizaron colectivizaciones.
La derrota republicana en el conflicto significó la muerte o el exilio para la mayoría de los militantes, aunque la CNT continuó participando en la lucha contra el general y dictador Francisco Franco, desde el movimiento obrero y desde la guerrilla, hasta 1948

Tras la muerte de Franco (1975), en los años de transición hacia la democracia, resurgió la CNT como central sindical. Legalizada, junto al resto de los sindicatos, en 1977, postuló el comunismo libertario y el sindicalismo revolucionario, manifestando su clara oposición a la dictadura franquista pero sin situarse de forma nítida al lado de las organizaciones defensoras de la democracia. En la actualidad, esta organización existe formalmente, con un reducido número de afiliados, pero ha perdido su capacidad de incidencia en la vida socio-política española, además de sufrir una profunda escisión interna que la ha dividido en dos sindicatos distintos: CNT-AIT y Confederación General del Trabajo (CGT).
Además de la CNT, existe otra organización anarquista con gran historia y aún activa: la FAI (Federación Anarquista Ibérica)

Acción y organización local:
La acción directa puede utilizarse para cambiar las condiciones de casas, calles, colegios, hospitales y otras instalaciones. Ejemplos de acciones: Si te hace falta una vivienda, ocupa una. Así desafías a las autoridades y a la propiedad privada. La ocupación demuestra con eficacia la absurda existencia de casas vacías a la vez que hay gente sin hogar. Por desgracia, el prejuicio popular impide que la ocupación obtenga el apoyo generalizado necesario para un cambio real.

Forma de coordinación:
En cada país existen federaciones de colectivos libertarios, que de esta forma permanecen coordinados (por supuesto, de forma no-autoritaria). Este modelo de organización ya se ha generalizado en otras corrientes de la actividad política, como por ejemplo, en grupos de mujeres y en algunas asociaciones de vecinos. Si el anarquismo crece, esperamos que aumente esta forma de organización.

Libertad de expresión:
Nuestra creencia en la libertad nos lleva a exigir libertad de expresión y libertad de prensa. Esto podrá sonar raro, como si se tratara de una manifestación del s. XIX. Lo que quieren decir es que ellos tienen esas libertades, los comunes mortales, y menos los "extremistas peligrosos" como nosotros, no las tenemos. Podemos decir (casi) todo lo que queramos, pero no en horas de máxima audiencia; podemos escribir lo que queramos, pero ¿se publicará en la prensa oficial? A menos que tengamos una verdadera oportunidad de que nos escuchen, la libertad de expresión poco significa, y no les preocupa concedérnosla.
Debido a que los medios de comunicación están tan controlados por una oligarquía que sabe muy bien de la importancia de su poder, hay pocas probabilidades de que podamos difundir nuestras ideas a través de los medios establecidos. Necesitamos encontrar alguna otra forma de difundir nuestras ideas hasta que llegue el momento de que podamos apoderarnos de los medios de comunicación.
Aunque estamos excluidos del mercado de medios de comunicación para las masas, hay otras formas de transmitir nuestras ideas.
Finalmente, la forma en que una idea se comunica es casi tan importante como la idea en sí. Si permite o promueve la participación de la gente para que ésta deje de ser una simple audiencia y pueda expresarse por sí misma, es un desafío directo al sistema de poder que necesita mantenernos dóciles.

Música:
La música rebelde o revolucionaria tiene una historia mucho más antigua que la que los modernos jóvenes de hoy o los caducos hippies de ayer puedan imaginar. Créase o no, muchas óperas giran en torno a temas revolucionarios. En el s. XVIII, en la década de los 30, la posesión de un instrumento musical en Inglaterra estaba prohibida para los estamentos sociales más bajos, ya que los músicos errantes eran verdaderos agitadores del descontento social.
Muchos anarquistas eligen la música como medio de comunicación con la gente. Es una forma de actividad útil para los anarquistas, y además es divertida. Por desgracia, mucha de la actual música anarquista, ni es anarquista ni es música, pero hay alguna buena, y alguna incluso muy buena.

La escuela y la educación:
Aunque los anarquistas desconfiaban en principio de la institución escolar, los anarquistas tienen gran fe en el poder de la educación. LA EDUCACIÓN HACE A LOS HOMBRES LIBRES Una de las mayores fuentes de esperanza para un mundo mejor es que la próxima generación, con la ayuda necesaria, crezca más libre que la anterior. Muchos dicen incluso que educar a los niños para la libertad es la única esperanza real de crear una sociedad anarquista.
Las escuelas, al entender de los anarquistas se ocupan principalmente de seleccionar y dividir a los niños en niveles para su futuro papel en una sociedad jerarquizada, y asegurarse de que internalizan la competitividad, la jerarquía y el respeto a la autoridad. Este sistema exige que la mayoría de los niños, y de los adultos, se sientan inferiores. Los anarquistas pensamos que las pruebas académicas son una medida insignificante respecto al potencial de una persona para jugar un papel importante en la sociedad. El culto al experto profesional está diseñado para destruir nuestra auto-estima en nuestras posibilidades y en nuestra capacidad de juicio.
Los anarquistas nos oponemos al castigo corporal y a todas las formas de obligación en la educación. La asistencia a clase debería ser voluntaria. La obligatoriedad destruye el entusiasmo natural por saber y comprender. La verdadera educación es lo contrario a la escuela obligatoria, donde se aprende principalmente a temer y respetar la autoridad. Necesitamos, en cambio, que nuestros hijos desarrollen una capacidad crítica para entender el mundo, para ver los cambios que es necesario hacer para crear un lugar mejor para todos, y ser capaces de llevar a cabo estos cambios.
Los anarquistas nos oponemos al adoctrinamiento religioso en los colegios. El miedo y la superstición no tienen lugar en una educación ética. La educación religiosa debería abolirse y sustitiurse por una clase enfocada a discutir cuestiones morales y filosóficas basadas en la preocupación y el respeto a los demás. La enseñanza religiosa en las escuelas es parte de la represión ejercida por la iglesia contra los jóvenes, así se aseguran, de que al menos los estudiantes de religión se crean lo que les cuentan, asuman sus mentiras y muchos de ellos se conviertan en “títeres” de su doctrina, de la derecha y no les causen problemas en el futuro "LA RELIGIÓN ES EL OPIO DEL PUEBLO". YA ESTA BIEN DE SOLUCIONES MÁGICAS E IRREALES, LOS PROBLEMAS NO SE SOLUCIONAN REZANDO; LO QUE NO SABEMOS (QUE SON MUCHAS COSAS) HAY QUE INVESTIGARLO DE FORMA RACIONAL Y NUNCA ACUDIR A CAUSAS MÁGICAS E IRRACIONALES. Por otro lado se discrimina a los alumnos que se oponen a la religión, obligándoles a permanecer más horas de las ya obligatorias es las escuelas e institutos, y con materias (muchas veces promovidas por la iglesia), carentes de contenidos, o cuando los tienen, se refieren a más religiones, por lo que no se nos da opción a “pasar” definitivamente, del tema.

Es una locura pensar que la educación actual sólo consiste en pasar 1 año o más de nuestras vidas en colegios que nada tienen que ver con el mundo exterior. Sería mucho más saludable para nuestra educación que ésta integrara aspectos del trabajo cotidiano y la vida social. Así, las habilidades de cada uno podrían ser reconocidas por la sociedad y utilizadas para la educación de otros. Necesitamos destruir las líneas divisorias entre trabajo, juego y educación. La educación debería estar disponible en cualquier momento de nuestras vidas, en lugar de estar confinada arbitrariamente a esa parte de la vida que pasamos en la escuela. Todos somos alumnos y profesores potenciales, todos tenemos habilidades que desarrollar y que enseñar durante toda nuestra vida.
Algunos anarquistas y otros que comparten sus puntos de vista sobre la educación han llegado a la conclusión de que en un futuro predecible, la mayoría de los niños asistirán a escuelas estatales y, por tanto, han intentado cambiar estas escuelas desde dentro, así como a los padres y profesores. En esto yo estoy de acuerdo y creo que si queremos más libertad y mejor educación la solución es luchar por una educación libre y completa, labor en la que debe colaborar todo la comunidad.

Es posible que el anarquismo sea hoy en día una utopía, pero aunque lo fuera, sería la utopía más perfecta en la que los hombres y las mujeres podrían vivir. Y aunque de momento estemos lejos, creo que sería posible en un futuro mejor, vivir en paz, en libertad, en igualdad..., en anarquía.

1 comentarios:

nperalta_9428 dijo...

¿Como van a cambiar la educación?... "la base de la sociedad es la familia, la anarquía no es un "no gobierno" por el contrario, es una forma de gobierno nueva y revolucionaria... El día que los anarquistas entiendan que lo suyo no es un "no gobierno" sino un gobierno del pueblo se darán cuenta que la evolución de la anarquía es la socialdemocracia, que es tan utópica como la primera.

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